26 de abril de 2006


No se si han vivido esos momentos en los que les gustaria agarrar al responsable de una tienda y matarlo por hacer algo injusto para un CLIENTE (no volvere a comprar ahi, menos mal para la tienda, ya que no era un cliente frecuente ni mucho menos) pero en una vistia que hice en semana santa pase por esa tienda y me compre una camida (con descuento) de 50€ . A la hora de ir a pagar la, nada amable, señorita cometio el error de cobrarme la factura de un cliente que tenia una cuenta de 1270€ . Me di cuenta y se disculpo y procedio a la supuesta cancelación y me cargo el importe correcto. El día de hoy en mi estado de cuenta aparece el cargo de 1270€ y no aparece la cancelación (NO LA HIZO!!!!), hable al banco para comprobarlo y en efecto mi supesto era correcto la no amable señorita NO hizo la cancelación y ahora tengo un serio rpoblema de cargos no reconocidos. Cabe decir que NUNCA firme un boucher de esa cantidad. ¿Sirve de algo firmar uno?. No debería de estar escribiendo con mi estado de rrabia actual, pero creeanme que estoy tratando de ser lo mas objetivo posible. Cuidado con estas cosas.
Un saludo.
Hasta mañana...

30 de marzo de 2006


Increible.... jamás había visto uno tan grande.
Foto tomada por Jimena Vazquez (A-4, España)

10 de marzo de 2006

Bambu

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada, halándola con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, por favor!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad,
no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad,
este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces
que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana,
muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones
estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.

Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que "en tanto no bajemos los brazos" ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo, dentro nuestro…

Estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente
creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito
cuando éste al fin se materialice.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes...
quizá sólo estés echando raíces...

Hasta Mañana...
Armando

20 de febrero de 2006

Les dejo una anecdota que contaba uno de mis grandes idolos.... es verdad.

Al poco tiempo de haber publicado A. Einstein su primer trabajo sobre la teoría de la relatividad, empezó a hacerse famoso en toda Europa y lo invitaban a muchas universidades para dar charlas sobre ella. El lugar donde él trabajaba puso a su disposición un auto con su chofer para trasladarse a estas universidades. En todas ellas tuvo gran éxito, es decir que al final de sus presentaciones lo aclamaban con un aplauso atronador. Pero, debido a lo novedoso y difícil del tema, en ningún lugar surgían preguntas.

Así iban Einstein y el chofer recorriendo universidades, el chofer siempre sentado en primera fila y escuchando atentamente la exposición del profesor. Después de algunos meses, el chofer le dice a Einstein:

"Profesor, le quiero proponer un trato. Yo no entiendo ni una palabra de lo que usted dice en sus conferencias, pero tengo una excelentísima memoria, y recuerdo palabra por palabra de su exposición, incluyendo todas las fórmulas. Además me imagino que usted estará cansado de repetir siempre lo mismo y que nadie le hace preguntas. Por otro lado, a mi, como pobre chofer, jamás nadie me aplaudió, y entonces le propongo que cambiemos nuestros roles, yo doy la conferencia, total nadie hace preguntas, mientras usted descansa y puede meditar sobre otros problemas."

Einstein piensa un poco, le pide al chofer que dé la conferencia, verifica que efectivamente la puede dar sin un solo error, y accede al pedido. El chofer se deja crecer un poco el pelo para parecerse más a Einstein, éste se pone el traje azul oscuro y el gorro del chofer y comienzan la experiencia.

El chofer da perfectamente la conferencia, siempre coronada con grandes aplausos, mientras Einstein se sienta en primera fila, fumando pipa y descansando.

Todo va perfecto, sin ninguna pregunta, hasta que llegan a una universidad de Baviera. Cuando el chofer termina la charla, y ya los asistentes están comenzando a aplaudir, del fondo de la sala se escucha una voz que dice:

"Dr. Einstein: yo no comprendí todo lo que usted dijo y quisiera que me explique con detalle el significado de los términos de la ecuación número 3, que todavía se puede ver arriba a la izquierda del pìzarrón."

El chofer titubea un solo instante, imperceptible para el público, y enseguida replica:

"Mi querido profesor, me extraña que usted me haga esta pregunta. Lo que usted quiere saber, en realidad lo sabe cualquier persona. Es más, mi chofer aquí presente se lo explicará."


Después de ese día Albert decía que su chofer era más inteligente que él.

hasta mañana....

.... lo se, lo se, prometí escribir desde hace 2 semanas, pero, creanme, ha sido complicado.... Antes de empezar quisiera decir que estoy contento ya que en mi primer "publicación" tuve 50 visitas, no esta mal, creo yo.... Gracias.

Esto es para los que me pidierón aquella historía sobre "el nieto de..." que conocí la semana pasada, aqui en Madrid.

Una noche tormentosa hace los muchos años, un hombre mayor y su esposa, entraron a la recepción de un pequeño hotel en Filadelfia. Intentando conseguir resguardo de la copiosa lluvia la pareja se aproxima al mostrador y pregunta:

"¿Puede darnos una habitación?". El empleado, un hombre atento con una cálida sonrisa les dijo: "Hay tres convenciones simultáneas en Filadelfia...
Todas las habitaciones de nuestro hotel y de los otros están tomadas.

El matrimonio se angustió pues era difícil que a esa hora y con ese
Tiempo horroroso fuesen a conseguir dónde pasar la noche. Pero el empleado les dijo:
"Miren..., no puedo enviarlos afuera con esta lluvia. Si ustedes aceptan la incomodidad, puedo ofrecerles mi propia habitación. Yo me arreglaré en un sillón de la oficina.

El matrimonio lo rechazó, pero el empleado insistió de buena gana y
Finalmente terminaron ocupando su habitación.

A la mañana siguiente, al pagar la factura el hombre pidió hablar con él y le dijo: "Usted es el tipo de Gerente que yo tendría en mi propio hotel.
Quizás algún día construya un hotel para devolverle el favor que nos ha hecho".
El conserje tomó la frase como un cumplido y se despidieron amistosamente.

Pasaron dos años y el empleado recibe una carta de aquel hombre, donde
Le recordaba la anécdota y le enviaba un pasaje ida y vuelta a New York con la petición expresa que los visitase. Con cierta curiosidad el empleado no desaprovechó esta oportunidad de visitar gratis New York y concurrió a la cita.

En esta ocasión el hombre mayor le llevó a la esquina de la Quinta
Avenida y la calle 34 y señaló con el dedo un imponente edificio de piedra rojiza y le dijo:
"Este es el Hotel que he construido para usted". El empleado miró
Anonadado y dijo: "¿Es una broma, verdad?". "Puedo asegurarle que no", le contestó con una sonrisa cómplice el hombre mayor. Y así fue como William Waldorf Astor construyó el Waldorf Astoria original y contrató a su primer gerente de nombre George C.

Obviamente George C. no imaginó que su vida estaba cambiando para
Siempre cuando hizo aquel favor para atender al viejo Waldorf Astor en aquella noche tormentosa. No tenemos muchos "Waldorf Astor" en el mundo, pero un jefe satisfecho o un cliente sorprendido pueden equivaler a nuestro Waldorf-Astoria personal.

(En este maravillo hotel se filmo "mi pequeño angelito 2") Just in case.

Por cierto el tema de la "sonrisa" seguirá.

Armando

2 de febrero de 2006

Para empezar el primer blog de mi historia, me gustaría hablar sobre uno de los "temas" que me apasionan y que forma parte de la vida. Al principio creía que este "tema" era una simple característica de las personas, luego estuve convencido de que era un don, más adelante dije esto no es solo un simple don con el que nacemos y ya, sino que muchas veces es necesario y bueno luchar por él, asi que también es un buen hábito a desarrollar, pero hoy en día mi mentalidad ha cambiado ya que a pesar de seguir creyendo que este "tema" es una característica, un don, un hábito, es sin duda alguna, una verdadera VIRTUD. Y que diferencía a un persona de otra. Lo mejor de Ella es que todos y cada uno de nosotros la podemos adquirir, cualquiera y es muy fácil, pero como todo hay que practicarla, quererla, y saber usarla. Además de todo mientras la practiques te irás dando cuenta de que es como un imán para las demás personas.... en fin ya me iras entendiendo conforme la vayas practicando y mientras yo voy desarrollando este "tema", que da para mucho más de lo que imaginas... pero... ¿de que estamos habalando?.... es muy fácil... piensa en algo bonito, en aquello que quieras mucho... ahora corre y vete en el espejo... Exacto!!!! estoy hablando de LA SONRISA.

Así que mientras experimentas con ella y compruebas lo que he dicho, yo seguire escribiendo, a lo largo del tiempo, sobre esta gran virtud, no sin antes decirte que no esperes a que te hagan una fotografía para mostrar el arco de la felicidad. Hay muchos motivos para hacerlo: ha amanecido un nuevo día, tienes vida, un universo de posibilidades. Como dice la canción de Frank Sinatra: "cuando sonríes, el mundo sonríe contigo"...

... hasta mañana... y porfavor ¡¡¡¡¡¡¡¡SONRIE!!!!!!!


Armando K.

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