De Psicología y Redes Sociales
Hace algunos días leía en Psychology Today que uno de los principales motivos que, por infinidad de causas, provocan depresiones serias es el hecho de percibirte o sentirte desapercibido frente a los ojos del mundo que te rodea, vamos que te sientes un cero a la izquierda en la vida. Esto provoca que el hacer las cosas (trabajo, familia, amigos) empiece a perder sentido ya que te lleva a la idea de que lo que hagas o dejes de hacer da igual si al final del día nadie se dará cuenta si lo hiciste bien o mal, si fuiste o no a determinado lugar, etc. Sea verdad o sea mentira lo importante aquí es que el individuo así lo percibe y es lo que provoca su depresión y su desgana de luchar en la vida.
Partiendo de esto me di a la tarea de investigar si las redes sociales podrían ayudar de alguna manera a la depresión provocado por esta causa y me encontré con la sorpresa de innumerables casos, por distintas fuentes , en las que gracias a una red social el individuo se empieza a sentir relevante frente a los ojos de su circulo.
La razón es muy obvia y es que a muchas personas les es difícil sobresalir en su ámbito por su forma de ser, su carísima o su profesión, sin embargo en una red social la parte de la personalidad presencial, si eres guapo o feo, si tu profesión requiere la interacción con muchas personas o no pasa a un segundo plano y lo importante es que lo que estas haciendo en tu día se los estas contando al mundo. Si lo que escribes atrae, si resultaste ser un gran escritor y eso hace que muchas veces el mundo te responda eso te motiva a seguir contando tu vida y la cosa empieza a funcionar.
Podríamos decir que te conviertes en tu propio Big Brother o que tu vida es como una reality show o una película en la que tu eres el protagonista y que todo lo que hagas o digas (si así lo decides) tu seguidores lo sabrán. Esto te lleva a tener un motivo para hacer las cosas bien, o simplemente empezar a hacerlas. Empiezas a sentir una especie de responsabilidad frente a tu “público” que te hace seguir adelante. De pronto tu vida empieza a tener un sentido que va creciendo en proporción a tu número de seguidores.
Evidentemente esto no tiene nada de científico ni mucho menos creo que pase a formar parte de un método psicológico para la prevención y trato de la depresión pero le encuentro una cierta coherencia a estas personas que se han visto ayudadas por sentirse escuchadas por el mundo gracias a su Twitter u otra red similar.
Hasta mañana…
Partiendo de esto me di a la tarea de investigar si las redes sociales podrían ayudar de alguna manera a la depresión provocado por esta causa y me encontré con la sorpresa de innumerables casos, por distintas fuentes , en las que gracias a una red social el individuo se empieza a sentir relevante frente a los ojos de su circulo.
La razón es muy obvia y es que a muchas personas les es difícil sobresalir en su ámbito por su forma de ser, su carísima o su profesión, sin embargo en una red social la parte de la personalidad presencial, si eres guapo o feo, si tu profesión requiere la interacción con muchas personas o no pasa a un segundo plano y lo importante es que lo que estas haciendo en tu día se los estas contando al mundo. Si lo que escribes atrae, si resultaste ser un gran escritor y eso hace que muchas veces el mundo te responda eso te motiva a seguir contando tu vida y la cosa empieza a funcionar.
Podríamos decir que te conviertes en tu propio Big Brother o que tu vida es como una reality show o una película en la que tu eres el protagonista y que todo lo que hagas o digas (si así lo decides) tu seguidores lo sabrán. Esto te lleva a tener un motivo para hacer las cosas bien, o simplemente empezar a hacerlas. Empiezas a sentir una especie de responsabilidad frente a tu “público” que te hace seguir adelante. De pronto tu vida empieza a tener un sentido que va creciendo en proporción a tu número de seguidores.
Evidentemente esto no tiene nada de científico ni mucho menos creo que pase a formar parte de un método psicológico para la prevención y trato de la depresión pero le encuentro una cierta coherencia a estas personas que se han visto ayudadas por sentirse escuchadas por el mundo gracias a su Twitter u otra red similar.
Hasta mañana…

