23 de diciembre de 2006


Y tú… ¿crees en Santa?

Hace poco tiempo, Virginia, una niña de 8 años escribió a las "Cartas del Director" del periódico "The New York Sun" muy preocupada porque sus amigos le habían comentado que Santa Claus no existía. Su padre le propuso que para salir de dudas lo mejor que podría hacer era preguntarlo al The New York Sun y que si estos contestaban que Santa Claus existía se lo podría creer. La pequeña así lo hizo y el rotativo le respondió con una editorial bajo el título de "Si, Virginia, Santa Claus existe". Pero antes de ver la respuesta de este famosos periódico platiquemos un poco sobre esto.

Todos alguna vez pasamos por algo parecido a lo que Virginia vivió, nos dijeron que Santa no existía. Ese día nos llevamos una decepción muy grande, parecería que perdimos ese enorme regalo, esa gran ilusión, pero lo peor es que verdaderamente creemos que lo perdimos que fuimos muy tontos en creer en ello y que ahora si todo tenía lógica y sentido común (¿cómo que entrar por la chimenea, como le daría tiempo de hacer y repartir tantos regalos y de leer nuestras cartas, como saber si me porto bien o mal etc…). Ahora ya empezaba a ser un adulto…

Pero quizás estemos equivocados, muy equivocados, a lo mejor cuando éramos niños estábamos en lo correcto quizás Santa si existe… quizás no veamos el regalo que Papa Noel nos dio y nos da de verdad y que navidad a navidad lo podemos recibir.

Recordemos un poco los tiempos cuando no sabíamos la supuesta “verdad”…
Es 25 de diciembre son las 8:00 de la mañana, corremos a la sala, nos topamos con un montón de regalos, buscamos algún rastro de Santa, quizá dejo algo de tierra de sus zapatos cerca de la chimenea o quizá algo de popo en el patio de el buen Rodolfo, en fin la pasamos de maravilla… nadie lo vio, pero ahí esta la prueba de que vino, tenemos frente a nuestros ojos un milagro, los regalos. Pero ¿cómo entro?, ¿cómo le dio tiempo de repartir tantos y tantos regalos?... quien sabe… pero que mas da, Santa es increíble.

Ahora recordemos el día que nos enteramos de la “verdad”… Pedrito se acerca con su Papa haciéndole la gran pregunta, y el Papá le contesta… “Hijo pero no pasa nada, no te preocupes tu Mama y yo te vamos a seguir dando regalos y además esta mejor porque ahora nos puedes ayudar a escogerlos y nos las vamos a pasar muy bien, ya verás…”

Pedrito acaba de perder el mayor regalo de Santa… Pedrito acaba de dejar de creer en Papa Noel, ahora se ira con mas cuidado en la vida, lo han engañado, le han mentido toda su vida y el ahora sabe la “verdad”… “ya decía yo que eso de que nadie lo podía ver era muy raro”

Si analizamos las cosas podemos ver el verdadero regalo de Santa, no son los regalos, eso no nos los trae Santa. Lo que verdaderamente nos enseña y nos regala desde muy chiquitos es ayuda para fortalecer nuestra Fe, nuestro creer y no me refiero solo a la Fe en Dios o en algo relacionado con lo religioso, sino a creer y a tener Fe en todo, en nuestra vida, nuestros proyectos, metas, en el día a día, en la vida. Él mismo, Santa, es pura Fe ya que es algo que nadie ha visto pero millones y millones de personas creen en él. Es un enorme ejercicio que nos da para fortalecer nuestra Fe.

Pedrito se da cuenta de esto y sabe que puede recuperar ese regalo de Papa Noel, se da cuenta de que santa si existe, se da cuenta de que día a día lo vemos pasar por la calle, por el super, por la escuela, en el trabajo y lo mejor… en su casa, Pedrito se da cuenta de que él mismo puede se Santa con Fe en su vida, en su día a día, en sus proyectos, con su ejemplo, creyendo en si mismo, creyendo en la gente. Pedrito acaba de recuperar ese gran regalo y ahora le toca repartirlo.

“Ahora entiendo como le da tiempo a Santa de repartir ese regalo a todos los niños y a todas las millones de casas cada 24 de diciembre…”

El famoso editorial del Periódico decía así:

Virginia,

“Tus amiguitos no tienen razón. Han sido víctimas del escepticismo de una época escéptica. Sólo creen lo que pueden ver. Piensa que nada puede existir excepto lo que pueden comprender sus pequeñas mentes. Todas las mentes, Virginia, sean de adulto o de niños, son pequeñas. En nuestro gran universo, el ser humano es un mero insecto, una hormiga e su inteligencia cuando se le compara con el mundo incontable alrededor.

Si, Virginia, Santa Claus existe!. Existe tan seguramente como el amor y la generosidad y la devoción existen, y tu sabes que abundan y da a tu vida su mayor belleza y alegría…”

¡Ay! Que triste seria el mundo si no existiera Santa Claus! No habría tampoco la fe del niño, ni la poesía ni el romance para hacer tolerable nuestra existencia. La luz eterna que la niñez aporta al mundo se extinguiría.

Puedes abrir la sonaja del bebé para ver que hace el ruido adentro, pero hay un velo que cubre el mundo invisible que ni los hombres más fuertes, ni toda la fuerza combinada de los hombres más fuertes que hayan vivido, pueden romper. Sólo la fe, la poesía, el amor, el romance, pueden abrir ese telón para ver e imaginar la belleza sobrenatural y la gloria atrás de el. ¿Será real? ¡Ah!, Virginia, nada en este mundo puede ser mas real y más duradero

¿No existe Santa!?

Gracias a Dios, existe y ¡existirá para siempre! De aquí a mil años, Virginia, Santa continuará alegrando el corazón de los niños.” The New York Sun

Y tu ¿crees en Santa?

Les deseo una muy feliz navidad, les mando un abrazo muy fuerte y espero que tengan un gran año 2007.

Armando K.

… hasta mañana…

2 comentarios:

Jimena 2:34 p. m.  

Ya regresaste!!!! Porfin!!
como siempre......INCREIBLE.

besos.

miriam 9:36 a. m.  

el nuevo año esta esperando aún unas palabras tuyas!!!

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